White hair

Una fotografía con colores, una onda exótica (palmera, cocteles…): están pensando «otra vez nos va a contar de sus viajes!». Esta vez no, hoy para cambiar tenía ganas de escribir lo que se llama “mood post”. Hace tiempo que no lo hice y aunque no parece, esta foto ilustra bien el tema del día…

Este fin de semana, tomando un coctel (¡allí estamos!), nos viene la idea de sacarse fotos (el lugar era agradable entonces…). Y en este momento, mirando una foto más cerca, un detalle resalta…

Ahí, bien al medio de mi pelo. ¡Una cana!

Y sí vieja! 32 años, una vida inquieta (no creen todo lo que ven en las fotos…), llena de aventuras, de problemas y de sorpresas… obvio que te iba a pasar! Bueno, no es la primera cana, pero era la primera vez que me miraba en foto y que se notaba tanto.

Normalmente, cuando veo una cana que intenta esconderse, en el espejo, ya la arranco. Ya sé, dicen que no tiene que hacer eso, que más van a crecer… Eso es el punto: ¡ojalá!

Ahora ustedes piensan dos cosas: 1/Está loca, se queja y después dice que preferiría tener más canas. 2/ eso de las canas no es un tema, ya tantas cosas se dijeron al respecto que es algo aceptado hoy en día. 

Bueno, primero, loca, no lo sé. Hasta ahora me arrancaba las canas por un tema de uniformidad. Eso es mi lado maniaco, como que una cana en el pelo negro, no se ve bien. Entonces era algo muy simple para mí, lo sacaba y me olvidaba. Seguramente me quejo por costumbre, porque todas las mujeres se quejan cuando empiezan a tener canas. La mayoría sin duda porque no les gustan las canas y piensan que se ve feo, las otras sin duda como yo como una reacción de sorpresa frente al tiempo que está pasando, esta carrera irremediable de la vida… en una palabra: nadie está contento envejecer físicamente y el pelo blanco es un testigo que no se puede negar. (¡Bueno y también enseña que soy muy inquieta y que voy a necesitar un buen spa pronto!)

Cuando digo que preferiría tener más canas, otra vez es únicamente lógico, o más bien estético. Si tengo que tener canas, mejor si tengo el pelo totalmente blanco. Para mí, este color no significa vejez, se ha vuelto un color como otros, a todas nos va a tocar, tarde o temprano. 

Es así que llego al punto 2/. En seguida empecé a pensar en Sophie Fontanel, con este tema de las canas (cf. su libro Une apparition). Fonelle y su manera de revolucionar la imagen que teníamos de ellas. A fuerza de asumirlas con orgullo, casi se convirtió en una moda. Más allá de la moda del pelo blanco, la moda de estar bien con sí misma. 

Me dirán que el tema se habló tanto de forma abierta últimamente que ahora se acepta mejor que antes. ¿Pero por quién?

La sociedad? Puede ser. Y acá me refiero a la moda del pelo teñido en blanco o gris, que sea para hombres o mujeres. Para mí, las mujeres que usan el rubio casi blanco, muy claro, también son una ventana abierta hacia un color hasta ahora sinónima de tercera edad. Se dan cuenta que un blanco bien mantenido, cuidado, puede ser el color más lindo, luminoso y neutro? Empecé a mirar la serie Sex Education hace un rato y me encantó Gillian Anderson y su corte de pelo muy corto y su color luminoso. No me pregunten por que magia, pero me pareció a la vez femenino y moderno.  

Obviamente, el desafío aparece cuando, después de cierta edad, el pelo blanco no está por elección sino como un elemento con cual tienes que aprender a reinventarte. Así se debería considerar. Me acuerdo Emmanuelle Riva y su corte dinámico durante la ceremonia de los Cesars unos años atrás.

Me acuerdo también haber cruzado durante un viaje una señora cuyo pelo blanco me hipnotizó. Totalmente blanco, este blanco de mago. Tenía un corte muy corto, bien cuidado y eso le daba una imagen deportiva y dinámica…

Un desafío

Sobre todo para las mujeres. Me imagino que para los hombres también es un cambio cuando llegan las primeras canas, pero no se puede negar que está bien aceptado el pelo blanco y negro en un hombre. Al contrario, se escuchan cada vez más cosas acerca de estas señoras cuyo pelo se está volviendo de a poco blanco: “se descuida”, “parece más que su edad…”

¿Entonces, estará tan aceptado por la sociedad? ¿Realmente? Puede ser que no tanto al final. Yo estoy en inmersión acá en otra cultura, y les aseguro que lo que decía Penélope Bagieux acerca de las argentinas es muy cierto: nunca abandonan…

Me explico. La feminidad en argentina se refiere a unos criterios, muy diferentes de los nuestros en Francia. Primero, una argentina en muy pocos casos tendrá el pelo corto, menos todavía con un corte de caballero (sino la llaman lesbiana…pff). Usa el pelo largo, a veces muy largo. Cuida sus uñas. Usa zapatillas con sueldas triples. Y hará todo lo posible para nunca dejar aparecer sus canas. Entonces me pregunto, ¿es un problema de color? Es cierto, las canas se notan más en un pelo muy negro que en un pelo rubiecito… Eso dicho, acá vi muchas señoras teñirse el pelo, hasta si la raíz siempre vuelve, y si el pelo se pone seco y se quiebra…

Obviamente no estoy generalizando también se ve allí en Francia, pero me parece que por acá la vejez de la mujer es más sinónimo de fin de la belleza y de la fertilidad y por eso mucho menos aceptada. 

¿Menos aceptada, pero por quién?

Al final, por nosotras mismas! ¿Quién se está creando una obligación de parecer siempre joven, a los 50, 60, desgastando su pelo con tinturas? ¿Quién tiene una mirada cada vez menos benévola mirándose en el espejo frente a unas canas nuevas?

¿Y si aceptábamos este color que nos ofrece la naturaleza como una oportunidad de probar otra cosa? De adoptar otro look? De ser mujer y no muchacha? De cambiar de corte de pelo ? ¿De cuidarse de otra manera?  personalmente lo veo como un desafío muy personal, por eso tenía ganas de hablarlo acá. Un desafío que nace ni bien aparecen las primeras canas, hasta el momento que todo el pelo este blanco.

¿Que voy a hacer de mis canas?  seguir arrancándolas? ¿Dejarlas en paz?

¿Empezaré a teñirlas cuando tendré mucho?

¿Lograré asumirlas, hasta si me hacen observaciones desagradables?

No tengo respuesta, porque la única respuesta es la que te hace sentirte bien y cómoda. Pero merece la pena preguntárselo, y no directamente rechazar el tiempo que pasa y deja huellas que también pueden ser lindas. Si el tema se habló mucho ya, queda abierto para mí, a la vez personal y social, creo que la pregunta es interesante.

¿Y ustedes, que opinan?

¿Que hacen con sus canas?