Ultimas enseñanzas del yoga

Esta mañana me levanté y vi las noticias argentinas.

Y desde este momento mi mente no pudo quedarse en calma.

 

Esta publicación y este blog no tienen ningún propósito político ni tampoco ideológico, pero siempre traté de hacer que reflejen el estado presente de mi mente y que este blog permanezca algo personal.

 

Entonces solo les diré que ayer pasé un domingo genial, soleado, tranquilo, feliz y alegre y que disfruté mucho de mi día de descanso paseando por este lindo país que es Argentina. Me relajé después de muchos momentos difíciles últimamente, encontré algo de calma, puse en orden mis pensamientos, y mis proyectos me parecieron más reales. Me parecía que iba a llegar a cumplirlos después de tantas dudas.

Me dormí feliz y serena.

 

Es increíble la influencia que pueden tener en nuestras vidas y mentes eventos exteriores. Es aterrador darse cuenta lo pequeño y lo pendiente que somos. Aunque tenemos mucha voluntad, siempre dependemos de lo que pasa en nuestro alrededor. Aunque queremos afirmar una independencia o una indiferencia al entorno, parece que termina alcanzándonos al final.

Las noticias de hoy me parecen malas. Cierran muchas perspectivas para mí y para el país donde vivo. Lo peor es que tampoco tengo forma de cambiar las cosas ya que no tengo derecho a votar acá. Sin embargo, no quiero que eso me convierta en una “cosa” o una víctima.

Creo en un karma, creo que las cosas se ponen en orden solas, y que todo termina teniendo sentido. Puede tomar sentido años después pero siempre se revela el propósito algún día. Así que hoy, adelante la situación – política por si no era claro – en Argentina, trato de aplicar lo que me enseña el yoga desde que lo práctico. Observo sin involucrarme, tomo distancia, y respiro hondo.

Qué casualidad que después de tanto tiempo pensando, dudando, y cuando por fin las cosas parecen aclararse en mi mente, llega una traba exterior que impide otra vez dar un paso adelante. De carácter soy muy luchadora. Siempre voy a tratar de conseguir lo que quiero, aunque todo me dice que va a ser complicado o que no debería encabezarme. Uno diría, cuando no se da, no se da. Este dicho no forma parte de mi esencia, yo al contrario voy siempre en contra si pienso que merece la pena, hasta agotarme y cansarme. Pero este dicho tiene que ver con cierta sabiduría del yoga y trato de entenderlo y aceptarlo cada vez más. Trato de prestar atención a lo que está pasando alrededor y cómo influye en mi vida, aceptando la señal - sin tampoco darme por vencida.

 

Lo que pasa hoy, elegí entenderlo de la forma siguiente: es un reto para mi paciencia. Lo que menos tengo. Obviamente no hay nada personal, son eventos políticos e influirán en la vida de todos, pero con eso me doy cuenta que voy a tener que hacer algo que detesto: “ver que va a pasar” antes de tomar decisiones. Como siempre me lo aconseja mi amiga Caroline, dejar que las cosas tomen su camino solas, porque siempre me dice ella que la vida es así. Y siempre termina teniendo la razón en eso.

 

Podemos elegir nuestras vidas porque podemos elegir como actuar frente a lo que nos pasa: luchando, enojándonos, desesperándonos. Esta vez, elegí mirar las cosas de frente y reconocer que hay ciertas cosas que no voy a poder cambiar, pero lo que sí puedo es no perder esperanzas. Esperanzas para un mejor futuro para Argentina, y esperanzas de encontrar felicidad en camino para mí.